|
En el “Priorato”, la casa más antigua del pueblo, camuflados entre toneladas de mierda, se empezó a forjar nuestra historia… Haciendo buena la teoría de la evolución de Darwin: sólo los mas fuertes sobreviven, nos juntamos lo mejor de dos cuadrillas de chavales y dimos forma a aquel lugar de reuniones, fiestas y discusiones: “El Txiringuito” (un lugar que nunca tuvo pérdida hasta que lo perdimos). Era una maravillosa mezcla entre vertedero y diario de Patricia. Allí cada noche teníamos una historia diferente… A principios del verano de 1998, nos surgió la idea de hacer peña, para disfrutar más de nuestras fiestas. No lo pensamos mucho: fuimos a una reunión de peñas y en un momento en el cuál se estaba hablando de que no iban a dejar hacer mas peñas, se escucho entre todo el tumulto una voz que decía: POR CIERTO: ESTE AÑO HACEMOS PEÑA. Pues sí, fue uno de nosotros, poniendo la primera piedra de la Peña “Txirin” (nombre que nos puso el Ayuntamiento, con el que nos quedamos y que hoy por hoy se escucha en todos los lugares). Había ganas de fiesta, gente e ilusión, porque dinero lo que es dinero no había mucho. Precisamente así surgió la filosofía del Txirin: ¡¡Será por dinero!!. Nuestro primer año: con casaca Amarillo Huevo, calzando “la Gloriosa” (nuestra primera camiseta) y pantalón blanco, nos metimos en el local más grande del pueblo, con la barra más grande, y los altavoces más grandes. El local tenía más metros cuadrados que la suma de los años de todos los de la peña. Ah, por cierto ¡¡Como le supo el champan a alguno!!. Se puede decir que cogimos el toro por los cuernos, sobre todo en el desfile: una plaza y unos toros fueron nuestra primera carroza. Un gran año, pero la subida del Euribor y los cubatas, que también se nos subían a la cabeza, nos hicieron tomar una de nuestras decisiones más difíciles: abandonamos el Txiringuito. Ya en el segundo año, nos trasladamos a la Plaza del Ayuntamiento, pese al esfuerzo de todos y al marketing de algunos, haciendo pintadas encima de la puerta que atrajesen gente a su interior, no lo conseguimos y allí no entraba nadie. Pedazo equipo de música teníamos, ¡Como sonaba! Nos comía hasta el tiro, eran los altavoces de un coche. Descubrimos que las bolitas de papel no eran lo nuestro, que la aviación tampoco y que los listones clavados en la cintura hacían daño… Pedazo avión hicimos, con lo bien que pintaba y, ¿como pudo acabar así?. Gran invento los rollos de papel de aluminio. En nuestro tercer año empezó nuestra manía persecutoria con la Peña Angulo, situándonos a su lado, donde estuvimos los siguientes 3 años, hasta que nuestra vecina vió la luz y nos hicieron mudarnos otra vez. Menuda paliza nos pegamos desescombrando aquel pajar caído. Sacamos camiones y camiones de escombro. También nos situamos en el libro de los records, hicimos la carroza mas rápida de la historia: 2 horas. ¡Si es que somos unos ángeles!. Este año también hicimos la primera gran inversión de la peña: compramos el equipo de música. Al cuarto año, decidimos echar hormigón en el suelo de la peña, ya que el polvo nos comía y decidimos esmerarnos un poco más en la carroza, aunque una vez más, nuestra idea inicial (una mariposa), poco tenía que ver con el resultado final. Como se suele decir, no hay quinto malo, nuestro primer aniversario importante, y como no había nadie con una fecha más significativa que la nuestra, dimos el pregón de comienzo de fiestas. Ese año decimos dar un paso adelante, e hicimos un castillo (algunos conocimos a la “Lolita”) y nos disfrazamos de mosqueteros ¡¡¡Uno para todos y todos para uno!!! 3er premio: conseguimos subirnos al podio por primera vez!! Habíamos entrado en el círculo vicioso de ganar premio y en nuestro sexto año no íbamos a ser menos. Ya montados en caballos asaltamos nuestra propia locomotora y ¡¡toma!! otro 3er premio. Y en nuestro séptimo año lo conseguimos por fin: 1er premio, aunque fue compartido. Para muchos de nosotros nuestra mejor carroza. Aquel barco hubiera flotado en el Nela. Pero este año no todo fue gloria, trás 4 años en el mismo local, nos tuvimos que mudar y nos tocó montar las chapas justo al otro lado de la Peña Angulo. Como nos quedó un sabor agridulce de haber compartido el primer premio el año anterior, nos esforzamos para intentar el asalto al premio en solitario, y lo conseguimos con aquellos trece títeres, que llenaron las calles del pueblo ¡¡Campeones, campeones, oooooooeeeeeeeeeee, ooooooooeeeeee!! Pues sí, era nuestro octavo año, y por segundo año consecutivo estábamos en lo más alto. Ya a la novena, conseguimos el unico puesto del podio que nos faltaba. Hicimos un zoo, con sus monos, cebras, cocodrilos, mamut… y eso que siempre habíamos dicho que no haríamos animales en el desfile. Pero esta vez no pudo ser y conseguimos un 2º premio muy digno. Ahora nos dirigimos, con entusiasmo hacia nuestro primer gran aniversario: 10 años como peña. Y esperamos poder seguir ampliando nuestra historia… TO BE CONTINUED!!!!
|